Los mejores audífonos para usted serán los que le ofrezcan la mayor amplificación de sonido, los que le permitan no sólo oír sino entender. Entender, como venimos repitiendo en este documento, es fundamental.

Hay tres máximas en nuestro centro Auditivo a la hora de elegir y seleccionar unos audífonos.

1. Que se ajuste a su pérdida auditiva y a sus necesidades. (FUNCIONALIDAD)
2. Que pueda asumir el gasto económico de los mismos. (PRECIO)
3. Que sea más o menos pequeño. (ESTÉTICA)

Cuando asesoramos a un paciente sobre cuál es la mejor solución para él tenemos en cuenta diversas variables:

A. Su vida diaria: no son iguales las necesidades comunicativas de una persona que se encuentra en activo, trabajando, y además su día a día está cargado de encuentros sociales que alguien que ya está jubilado, mantiene una vida tranquila y se relaciona con sus hijos, sus nietos y amigos, fundamentalmente. El paciente será el que nos diga dónde y cuándo necesita oír, en qué momentos, así buscaremos una solución idónea que le dé ese rendimiento. También tendremos muy presente sus actividades de ocio favoritas, que tal vez haya dejado de realizar porque no puede comunicarse con normalidad.

B. Su destreza. Muchos pacientes nos dicen que quieren un audífono muy pequeño, que no se vea, pero esto implica capacidad para manejar sus controles…Por este motivo, es obvio, que si su vista no es la que era, y si sus manos son menos hábiles, tal vez le resulte más apropiado un audífono de mayor tamaño o distinto.

C. La estética porque vivimos en una sociedad que valora mucho la imagen. Así que disponemos de una gran variedad de modelos, tamaños e incluso colores en audífonos para los más atrevidos y más jóvenes.

Estos parámetros han de estar en este orden, FUNCIONALIDAD, PRECIO, ESTÉTICA, si alteramos el orden en cualquiera de los casos la adaptación de los audífonos no será la óptima.