1. La presbiacusia.

Se calcula que un 10% de la población padece problemas de audición. La mayoría de personas a partir de los 50 años pierden audición como consecuencia del proceso natural de envejecimiento. Es lo que se conoce como presbiacusia. Al igual que perdemos visión de cerca (presbicia) con el paso de los años, perdemos audición. Actualmente la esperanza de vida en España es muy elevada con lo que le quedan muchos años por delante para disfrutar con los suyos, realizando las actividades que más le satisfacen. ¿Por qué conformarse con no oír o oír y entender con dificultad?

En los Centros Auditivos FONALIA sabemos que cuando una persona se encuentra ante dificultades de comunicación, no oye, o a veces sí oye pero no entiende, y no puede mantener una conversación con normalidad, lo que hace es aislarse, deja de relacionarse con el entorno y con la gente. No queremos asustarle, pero esto provoca en muchos casos soledad, y en los más graves, depresión.

En consulta nuestros pacientes nos confiesan que no han venido antes por factores diversos, el miedo, la pereza, pero entre ellos hay uno que quiero compartir con ustedes. ¿Saben cuántas veces me han dicho: “Es que yo no estoy sordo”? Por supuesto que quien tiene un problema de audición no está sordo, pero lo que ocurre es que oyen menos los sonidos y tienen dificultad sobre todo en las conversaciones con dos o mas wpersonas. De ahí que suban el volumen del televisor o pierdan el hilo de lo que se comenta si están en medio de una charla con varios interlocutores. No está sólo, no le ocurre nada extraño, el proceso que ahora vive es natural, y la mejor noticia: tiene solución. Lo importante es dársela, sin perder tiempo.

2. El Ruido y cómo nos afecta al oido.

Vivimos en un mundo y en un país, muy ruidoso: los coches, las máquinas de las obras, las terrazas, la música al aire libre de algunos grupos cuando ambientan una fiesta popular o conciertos… Sólo hace falta entrar en un bar y darse cuenta que nos “comunicamos” tendemos a gritar o alzar la voz.

El ruido es sin duda una de las causas que provocan que cada vez más jóvenes presenten problemas de audición y visiten Centro Auditivo FONALIA. Sus actividades de ocio: escuchar música en MP3 a altos decibelios, acudir a la discoteca cada fin de semana, ir a conciertos o incluso al cine, les provoca niveles de ruido que pueden alcanzar los 120 decibelios.

Fíjense que en muchos países se han establecido límites máximos de ruido en los puestos de trabajo y que se sitúan en 85 decibelios. La pérdida de audición como consecuencia de niveles elevados de ruido en el trabajo ha sido reconocida como una enfermedad, prevalente e irreversible. Además, esta pérdida de audición puede ser la causa de accidentes por mala comunicación, de aumento del estrés en el puesto de trabajo e incluso puede provocar otras dolencias. La pérdida de audición, además de ser una enfermedad común en el entorno laboral, es una de las más costosas: bajas laborales, disminución de la productividad, etc…

Así las cosas, nos encontramos con que los empleados sometidos diariamente a mucho ruido también necesitan a edades tempranas soluciones auditivas y forman parte de los pacientes que visitamos con frecuencia. Por tanto en nuestra consulta no vemos sólo a personas mayores como algunos creen: “los problemas auditivos sólo afectan a los mayores…”. No es cierto: visitamos a niños, a jóvenes y a adultos. Y para cada paciente se buscará la mejor solución, aquella que se adapte a sus necesidades y/o posibilidades.

Antes de finalizar este espacio, dedicado a las otras causas de la pérdida de audición, también queremos sumar al envejecimiento y al ruido otras: Problemas hereditarios, Traumatismos craneales, Infecciones, Perforaciones del tímpano, Otosclerosis, ototoxicos (fármacos o agentes químicos).